El 3 de agosto, bajo una lluvia torrencial, y pocas horas antes de ver con Abril “Los Simpson – La Película”, llevé tres fotos al Instituto Cultural Bonaerense, para participar del concurso sobre Cultura y Turismo.
Pasaron algunas semanas y he aquí que el domingo me enteré de que esta foto, una imagen de la fantástica torre de la Municipalidad de Laprida, ganó una mención.

Según el sitio web del Instituto,
Se reunió el jurado del primer concurso Fotográfico sobre Cultura y Turismo organizado por el área de Industrias Creativas del Instituto Cultural de la provincia de Bs. As; integrado por el arquitecto y artista plástico, Clorindo Testa, el Director de Patrimonio del Instituto Cultural de la Provincia , arquitecto Juan Ganduglia y el Director de la Escuela de Fotografía de Berazategui, Sergio González, quienes determinaron por decisión unánime los siguientes ganadores, seleccionados entre más de 200 obras fotográficas enviadas por los distintos participantes que integran los 134 municipios de la provincia de Bs. As y de diferentes lugares del país:
* 1º PREMIO: OBRA: “Antiguo Hormigón”
Autor: Roberto Angel Hernández
Municipio: Punta Alta
* 2º PREMIO: OBRA: “Pureza”
Autor: Gonzalo Javier Irigoyen
Municipio: La Plata
* 3º PREMIO: OBRA: “Tal vez aún espera”
Autor: María Rosa Rzepka
Municipio: Florencio VarelaPor su parte, el jurado acordó otorgar menciones a los siguientes participantes:
* MENCION : Obra : “ Destreza Gaucha”, Autor; Ricardo Alonso, Municipio: Ciudad Autónoma
* MENCION: Obra: “Museo del Escritor”; Autor: Marino Maurizi Municipio: San Justo
* MENCION: Obra: “ La Torre ”; Autor: Marcelo Gustavo Metayer: Municipio: La Plata
Abrazo a todos. Y aguante Francisco Salamone.

Nadie creía en nuestros méritos. Sin embargo, lo que los baqueanos consideran más difícil, encender el fuego, fue superado fácilmente por estos nerds. Y sin maderas: Gastón desarmó un revistero de cañas con el que hicimos una pirámide sobre el carbón. “Arde el barniz”, decía.
Nosotros. Gastón, Noelia, Mateo, Eli, Fabiana. De espaldas, Antonia, la perra de Dani, amiga de Eli. Detrás de la cámara, un servidor.
Esto es lo que pasa cuando se intenta abrir una botella de vino con un destornillador: estalla en mil pedazos… No se pierdan el detalle del plato lleno de tinto. Eli: la próxima Navidad, Papá Noel está pensando seriamente en traerte un sacacorchos.
Nosotros, otra vez, de frente, posando, con más alcohol en las venas.
Ya se empiezan a ver caras raras.
Chin chin. Llegó el dos mil siete. La gran siete.
Champucito.
La gente se ríe, se ríe, se ríe…
….se ríe, toma, hace locuras…

Los descontrolados de la batucada.
La gente del barrio, enfiestada.











En cambio, Wake Up and Smell the Coffee (acá ven la tapa) redime a la banda del disco anterior, y es una producción tan buena como el famoso Yellow Album. Es un disco, sobre todo, amable. Amable en el sentido más común, y amable en el sentido de “que se deja amar”. Las canciones respiran aires de paz y belleza, y Dolores canta como pocas veces antes. Ya el título del disco remite a una imagen aromática muy placentera.